La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó este sábado el respaldo de la Unión Europea (UE) a los esfuerzos diplomáticos que buscan poner fin a la guerra en Ucrania, en la antesala de la reunión prevista entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con su par ucraniano, Volodymyr Zelensky.
We have just touched base with several leaders ahead of tomorrow’s meeting between President Trump and President Zelenskyy on peace talks.
We welcome all efforts leading to our shared objective – a just and lasting peace that preserves Ukraine’s sovereignty and territorial…
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) December 27, 2025
Von der Leyen informó que sostuvo contactos con varios líderes internacionales previo al encuentro, al tiempo que subrayó que Bruselas acoge con satisfacción todas las iniciativas orientadas a lograr una paz justa y duradera, siempre que esta garantice la soberanía e integridad territorial de Ucrania.
“Respaldamos todos los esfuerzos que conduzcan a nuestro objetivo común: una paz que preserve la soberanía de Ucrania y fortalezca sus capacidades de seguridad y defensa, como parte integral de la seguridad de nuestro continente”, afirmó la funcionaria europea.
La presidenta de la Comisión destacó que la estabilidad de Ucrania está estrechamente vinculada a la seguridad de Europa, por lo que el bloque comunitario considera imprescindible continuar reforzando las capacidades defensivas del país frente a la agresión rusa.
Presión al Kremlin y ruta europea
Von der Leyen aseguró que, de cara al año 2026, la Comisión Europea mantendrá la presión política y económica sobre el Kremlin, mediante sanciones y otras medidas, al tiempo que continuará brindando apoyo político, financiero y militar a Ucrania.
Asimismo, reafirmó el compromiso de la UE de acompañar a Ucrania en su camino hacia la membresía europea, proceso que considera clave para consolidar la democracia, la estabilidad institucional y la reconstrucción del país tras el conflicto.
Las declaraciones de la líder comunitaria se producen en un contexto de renovados esfuerzos diplomáticos internacionales para alcanzar un acuerdo que ponga fin a casi cuatro años de guerra, mientras persisten los combates y la incertidumbre en el este de Europa.
































