El Gobierno de los Estados Unidos expresó su preocupación por los recientes acontecimientos en el sureste de Yemen, una zona estratégica marcada por tensiones políticas, enfrentamientos armados y disputas de poder entre actores locales y regionales.
The United States is concerned by recent events in southeastern Yemen. We urge restraint and continued diplomacy, with a view to reaching a lasting solution. We are grateful for the diplomatic leadership of our partners, the Kingdom of Saudi Arabia and the United Arab Emirates…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) December 26, 2025
En un comunicado oficial, las autoridades estadounidenses instaron a la moderación y subrayaron la necesidad de continuar los esfuerzos diplomáticos como única vía para alcanzar una solución duradera al prolongado conflicto yemení, que ya supera una década de inestabilidad y violencia.
Estados Unidos valoró de manera positiva el liderazgo diplomático del Reino de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes Unidos, países que han desempeñado un rol clave tanto en los procesos de mediación como en las iniciativas de seguridad regional.
“Seguimos apoyando todos los esfuerzos encaminados a promover nuestros intereses comunes de seguridad”, indicó el pronunciamiento, reiterando el compromiso de Washington con la estabilidad del Golfo y del mar Arábigo.
Contexto del conflicto en el sureste de Yemen
La región sureste de Yemen, que incluye provincias como Hadramaut y Al-Mahra, ha cobrado relevancia estratégica por su ubicación cercana a rutas marítimas internacionales, oleoductos y zonas de influencia regional. Aunque históricamente menos afectada que el norte del país, en los últimos meses ha experimentado nuevas tensiones políticas y militares, vinculadas a disputas internas, presencia de grupos armados y rivalidades entre facciones apoyadas por distintos actores externos.
El conflicto yemení se originó tras la toma de la capital Saná por los rebeldes hutíes en 2014, lo que derivó en una guerra de múltiples frentes que ha dejado miles de muertos, una grave crisis humanitaria y el colapso de servicios básicos para millones de civiles.
Llamado a la diplomacia y estabilidad regional
Estados Unidos reiteró que la diplomacia y el diálogo político inclusivo siguen siendo fundamentales para evitar una mayor desestabilización, no solo en Yemen, sino en toda la región, donde cualquier escalada podría afectar el comercio internacional y la seguridad energética.
El pronunciamiento se suma a los llamados de organismos internacionales que advierten que un recrudecimiento del conflicto pondría en riesgo los avances logrados en treguas parciales y negociaciones auspiciadas por Naciones Unidas.
Washington reafirmó su disposición a trabajar junto a aliados regionales e internacionales para apoyar iniciativas que conduzcan a la paz, la seguridad y la recuperación de Yemen, uno de los países más golpeados por la crisis humanitaria a nivel mundial.



























