La muerte de Jhonny Féliz Matos, un joven de 31 años dedicado al concho, vuelve a poner en evidencia la debilidad del sistema judicial dominicano y la persistente percepción de protección institucional a agentes policiales, luego de que el uniformado señalado como responsable del hecho fuera dejado en libertad.http://muerte-jhonny-feliz-matos-debilidad-judicial
El caso ha generado consternación e indignación en la comunidad, no solo por la pérdida de una vida joven, sino por las circunstancias en que ocurrió el hecho y las decisiones posteriores adoptadas por las autoridades.
De acuerdo con informaciones disponibles, el agente policial tenía la posibilidad de neutralizar a la víctima sin recurrir al uso letal de su arma de reglamento, conforme a los protocolos de actuación policial, que establecen que la fuerza letal solo debe emplearse cuando existe un peligro real e inminente para la vida.
Familiares y allegados de Jhonny Féliz Matos aseguran que lo ocurrido fue premeditado, señalando que el conductor de concho que presuntamente agredía a la víctima con un bate habría acudido previamente a la residencia del agente policial, antes de que se produjera el desenlace fatal.
Según estas versiones, Jhonny intentó defenderse de la agresión en un contexto que, a juicio de sus familiares, no justificaba que se le quitara la vida, lo que refuerza las sospechas de un uso excesivo e innecesario de la fuerza.
La preocupación social se profundizó al conocerse que la nota policial inicial no incluía el nombre del agente involucrado, una omisión que levanta serios cuestionamientos sobre la transparencia del proceso y alimenta la desconfianza ciudadana hacia las instituciones encargadas de investigar el caso.
Jhonny Féliz Matos era descrito como un joven trabajador, conocido en su comunidad por ganarse la vida de manera honrada para llevar el sustento a su hogar. Su muerte dejó en la orfandad a tres hijos, quienes dependían directamente del esfuerzo diario de su padre.
“No solo se le quitó la vida, también se le arrebató la esperanza a sus hijos”, expresó un comunitario consultado por este medio.
Ante este hecho, familiares, amigos y sectores sociales de Barahona exigen justicia, una investigación imparcial y que se apliquen las sanciones correspondientes conforme a la ley, advirtiendo que la impunidad solo profundiza el descrédito del sistema judicial y policial.
La muerte de Jhonny Féliz Matos se suma a una larga lista de casos que mantienen abierto el debate nacional sobre el uso de la fuerza policial y la urgente necesidad de garantizar que ninguna vida quede reducida a una estadística más.































