El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descarta la posibilidad de una guerra con Venezuela, en momentos en que Washington mantiene un despliegue militar en aguas cercanas al país suramericano y endurece su ofensiva diplomática y económica contra el gobierno de Nicolás Maduro.
En una entrevista concedida a la cadena NBC News, Trump aseguró que Maduro “sabe exactamente” lo que él quiere, aunque evitó precisar si su estrategia busca un eventual derrocamiento del mandatario venezolano. La declaración se produce pocos días después de que el líder republicano acusara a Venezuela de haber “robado petróleo, tierras y otros activos” a empresas estadounidenses.
Como parte de esta escalada, Trump ordenó el martes el bloqueo de entrada y salida de petroleros sancionados por EE.UU., una medida que se suma a la incautación reciente de un buque cargado de crudo cerca de costas venezolanas.
Presión militar y acusaciones de narcotráfico
Estados Unidos ha intensificado la presión sobre Caracas, a la que acusa de encabezar el denominado Cartel de los Soles, calificado por Washington como una organización terrorista vinculada al narcotráfico. Venezuela rechaza estas acusaciones y las considera un pretexto para justificar un cambio de régimen.
Autoridades estadounidenses aseguran haber bombardeado más de 30 lanchas presuntamente cargadas con drogas, operaciones que habrían dejado más de un centenar de muertos, según cifras ofrecidas por Washington.
Maduro responde sin mencionar a Trump
Sin aludir directamente al presidente estadounidense, Nicolás Maduro rechazó lo que definió como una “barbarie colonialista e imperialista” durante un acto conmemorativo por el bicentenario del Decreto de Chuquisaca, promulgado por Simón Bolívar en 1825.
El mandatario venezolano denunció que existe una ambición extranjera por “robar el petróleo, el oro y las tierras” de su país y defendió el socialismo como un modelo que se opone a las “guerras de rapiña” motivadas por intereses económicos.
Tensión diplomática y sanciones
El Gobierno venezolano exigió este viernes “disculpas históricas” e indemnizaciones a Estados Unidos, luego de que Trump reclamara derechos petroleros para empresas estadounidenses. En respuesta, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que la administración Trump está “protegiendo los intereses” de su país y advirtió que no existe impedimento legal para bloquear buques petroleros sancionados.
El canciller venezolano, Yván Gil, acusó a Rubio de difundir “fake news” con el objetivo de apoderarse de los recursos naturales de Venezuela y de mantener una postura hostil hacia América Latina.
Comercio petrolero y respaldo internacional
Pese a las advertencias de Washington, Maduro insistió en que el comercio petrolero venezolano continuará y calificó como ilegal cualquier intento de impedir la libre navegación en los mares internacionales.
En paralelo, Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra familiares y allegados del entorno presidencial venezolano, como parte de lo que denomina una lucha contra la “narcocorrupción”.
Mientras tanto, Caracas aseguró haber recibido respaldo diplomático de varios países, entre ellos Bielorrusia, cuyo presidente, Alexandr Lukashenko, reiteró que su nación mantiene abiertas sus puertas para Maduro y rechaza cualquier intento de bloqueo al comercio petrolero venezolano.































