En el Quisqueya Juan Marichal volvió a sentirse el rugido azul. El veterano César Valdez, con la serenidad del que ha visto todos los innings de la vida, se montó en la lomita y silenció los bates de los Gigantes del Cibao, guía así una victoria contundente 6-1 que mete nuevamente al Licey en la pelea y los empata en la tercera posición del torneo.
Valdez (2-0) trabajó cinco entradas de puro oficio: cuatro hits, cuatro ponches y apenas una carrera permitida. Nada más. Nada menos. Del otro lado, Alberto Pacheco (0-1) no encontró la zona ni el respaldo de su defensa, y los Tigres no perdonaron.
El inning que rompió todo
La debacle francomacorisana llegó temprano, en la baja de la segunda. Una mezcla fatal de boletos, errores y descontrol abrió la puerta para que los Tigres fabricaran tres carreras sin conectar un batazo grande.
Mel Rojas Jr. abrió con boleto, Mejía se embasó por error, Stevenson pegó sencillo productor y otro error dejó a los corredores corriendo libres. De La Cruz aportó con jugada de selección, Alcántara negoció boleto y Adames caminó para forzar otra vuelta. Licey 3-0… y apenas comenzaba la noche.
Gigantes respiran, pero no despiertan
La única respuesta cibaeña vino en la quinta, con dobles consecutivos de Pablo Reyes y Carlos Jorge. Pero fue un destello aislado en una ofensiva que nunca logró descifrar al abridor azul.
El puntillazo azul
En el cierre de ese mismo quinto episodio, los Tigres volvieron a atacar. Un cañonazo de Sergio Alcántara remolcó dos más y un error del campo corto permitió otra vuelta, despegando definitivamente el marcador 6-1.
El relevo azul—De Los Santos, Frías, Suero y Mejía—cerró el juego sin pestañear.
Los bates calientes
Sergio Alcántara: hit y dos impulsadas
Mel Rojas Jr.: dos imparables
Stevenson y De La Cruz: un hit cada uno
El Licey, que venía navegando entre dudas, salió del Quisqueya con un mensaje claro: todavía rugen, todavía pelean… y no están dispuestos a ceder espacio en la tabla.
































