Benny Rodríguez
El reciente llamado a no salir de casa, hecho por Jimmy Chérizier, el líder armado conocido como Barbecue, quien lidera la banda Viv Ansanm (Vivir Juntos), tuvo un impacto limitado en la capital haitiana, Puerto Príncipe, pese a la advertencia de que “nadie debía salir a las calles”, afirmó el ex cónsul general de Haití en la República Dominicana y director ejecutivo de la Fundación Zilé, Edwin Paraison.
Paraison, admitió, sin embargo, que una parte de la población haitiana optó por mantenerse en sus hogares por temor, pero que muchas personas debieron salir porque dependen del comercio informal para subsistir.
La administración pública fue uno de los sectores más afectados, ya que numerosos empleados no acudieron a sus puestos de trabajo. Sin embargo, negocios y parte del transporte público operaron de manera parcial, lo que evita calificar la situación como un paro total.
Paraison, entrevistado en el programa “Impacto Mañanero”, que se transmite por la emisora radio Enriquillo, indicó que una razón para que el impacto del llamamiento no tenga resultado esperado por el líder de banda haitiano, se debe a que la Policía Nacional de Haití (PNH), desplegó un amplio operativo en la capital, la cual consideró como una respuesta “contundente” frente a los grupos armados, considerados terroristas por Estados Unidos y otros países.
Además, señala el reciente cambio en la jefatura policial haitiana como otro factor clave para un liderazgo más firme y una mayor visibilidad en redes sociales, espacio donde las bandas criminales ejercen una fuerte influencia psicológica en la población del país vecino de la República Dominicana.
Reiteró que el llamamiento del lunes no surtió el efecto esperado por alias “Barbecue” ni lo tendrá este martes, cuando feriado en Haití, por lo que resultaría su impacto “menos perceptible”, esperando todo vuelva a la normalidad a partir de este miércoles.
En tanto, en donde sí surtió algún efecto, sobre todo por la fuerte presencia de las bandas, en donde las tensiones persisten, en una capital donde la violencia e incertidumbre siguen marcando la vida cotidiana, “aún con el miedo, a lo que apela el bandido, las personas salieron a las calles porque dependen del contacto con sus clientes”.
Bandas superan en número y armas a la Policía
El vecino Haití enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes en la historia reciente del país, una situación agravada tras el magnicidio del presidente 7 de julio de 2021, perpetuado por mercenarios colombianos en colaboración con élites de la clase política haitiana.
Edwin Paraison, reveló que estimaciones recientes, ubican en cerca de 20,000 hombres armados que operan en las diferentes bandas, que controlan casi el 90 % del territorio de la capital, Puerto Príncipe y otros puntos del país.
“Una cifra que ya supera el número de policías activos, estimados en unos 12,000 agentes, sin contar el reducido Ejército que se ha intentado reorganizar en los últimos años”, explicó el exdiplomático haitiano.
La MSS fracasó por ausencia de apoyo
El director ejecutivo de la Fundación Zilé, consideró que la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS), aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, a principios de octubre de 2023, cuya misión expiró sin poder ayudar al gobierno de Haití a restablecer el orden público en medio de un recrudecimiento del caos en el país, producto de la violencia provocada por las pandillas desde 2018, no tuvo el éxito esperado por el escaso apoyo internacional.
Indicó que esa MSS, cuya Misión asumió la nueva Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), no alcanzó los resultados propuestos porque inicialmente tuvo un apoyo limitado de la ONU, por lo que enfrentó obstáculos logísticos y financieros.
“El propio presidente de Kenia, William Ruto, manifestó que la falta de los fondos prometidos —especialmente por parte de Estados Unidos— limitó la capacidad para desplegar un contingente más robusto y operativo en el terreno”, recordó.
Llegada de marines estadounidenses
Sobre la llegada de un pequeño grupo de Marines estadounidenses, medida que, según fuentes diplomáticas, responde a un relevo rutinario de personal y al refuerzo de la seguridad interna del edificio de la embajada de los Estados Unidos en Haití, producto de los recientes intercambios de disparos en sus proximidades, Edwin Paraison descarta se trate de una intervención militar norteamericana en territorio haitiano.
“Se trata de un refuerzo puntual de la seguridad de la embajada, no de un despliegue operativo en el país”, explica el cónsul general de Haití en la República Dominicana. Añadió que no existe, por el momento, interés manifiesto por parte de Washington en una llevar a cabo una intervención militar más amplia en el país caribeño.
































