«Preocupación e inseguridad» invade a residentes en San Cristóbal, una provincia ubicada al Sur de la República Dominicana, zona en la que, al menos, tres comerciantes han sido asesinados durante atracos a mano armada.
Por esta ola de violencia, delincuencia y criminalidad en la provincia sureña, sus principales calles, avenidas, sectores, así como puntos estratégicos de esta localidad, están «militarizados» en absoluto por tropas del Ejército de la República Dominicana (ERD).
Las áreas señaladas con «alta tasa alta de criminalidad» figuran los barrios: Las Flores, Jeringa, 5 de Abril, Moscú, David, autopista 6 de Noviembre, Madre Vieja, Cambita, incluyendo el municipio Bajos de Haina.
Fuentes cercana a la actual situación que se vive aquí, las actividdes delictivas y desmanes contra la ciudadania, se deben a la ausencia de políticas que garanticen un futuro mejor a la sociedad: falta de oportunidades de empleos para la juventudes hasta el deterioro de la educación escolar, así como carencia de patrullaje policial efectivo para contrarrestar las acciones de la delincuencia.
Residentes afirman que tras el despido del coronel Frank Durán Mejía, excomandante de la Policía Nacional en la provincia, las acciones delictivas incrementaron.
«El coronel Durán Mejía, en su gestión en la policía preventiva, implementó un estado seguro con buenos resultados en San Cristóbal», dijo la fuente.
Asesinatos
Gustavo Adolfo, de 44 años, un pintor y deportista, fue víctima de un atraco que le cobró la vida hace tres semanas, dejando tres niños en la orfandad.
El crimen ocurrió en el play sóftbol del sector Villa Fundación, en el municipio cabecera de San Cristóbal, pasadas las 11:30 de la noche. La viuda de víctima, a quien se le reserva su identidad, se encuentra sumida en una profunda tristeza.
Ella teme por su vida y la de sus hijos, una situación que interrumpió sus labores personales, así como afectado la rutina de sus niños/as tras la trágica pérdida de su padre.
«Robaban a otra persona, pero en el forcejeo, dispararon a mi esposo en la espalda y murió a los pocos días», narró con angustia la ama de casa sumida en una profunda tristeza por la muerte inesperada de su pareja, la preocupación de que pudiera pasarle lo mismo, así como por la seguridad de sus vástagos.
La agustiada ama de casa, madre y esposa, exige justicia, porque el caso no ha sido resuelto. Los criminales siguen prófugos. «La policía dice que están resolviendo el caso, pero hasta el momento no hay ningún sospechoso detenido», expresó con voz entrecortada.
Más atracos
Otro de los casos que ha consternado a la sociedad sancristobalense es el asesinato de Ángel Luis Abad, de 35 años, conocido comerciante apodado «Papá Retro». Abad falleció a consecuencia de heridas de arma de fuego.
El crimen ocurrió en agosto, en el sector Lavapiés, frente a las instalaciones de su tienda deportiva, y en presencia de empleados y allegados.
«Llegaron unos muchachos en un motor, le quitaron la cadena y le dispararon», relató a medios locales una fuente que presenció el suceso. El testigo logró escapar de la escena durante el atraco. De acuerdo con sus declaraciones, regresó para ayudar a su amigo herido, quien falleció días después en el hospital.
Sin embargo, hasta el momento los presuntos delincuentes han sido identificados, pero mucho menos han sido detenidos por la autoridad policial ni del Ministerio Público.
Caso resuelto
Alberto Esteban Vázquez Valdez, de 46 años, murió en su repuesto automovilístico tras ser despojado de una cadena en el sector Madre Vieja Norte y según el Dicrim, el caso está resuelto al apresar a los antisociales responsables del hecho.
“El hecho se registró cuando los nombrados Frennedy Jáquez Martes (Manano) y Michael (Neo ‘Piyoyo’) llegaron al lugar y, tras una discusión, le ocasionaron una herida de proyectil de arma de fuego que le provocó la muerte mientras intentaban despojarlo de sus pertenencias”, reseña el comunicado policial.
Claman por un plan que reduzca la criminalidad
El presidente del Frente Amplio de la Lucha Popular (Falpo) y gestor de mejoras sociales en la comunidad de San Cristóbal, Pablo Estévez, aboga por un plan estratégico que garantice seguridad a la sociedad.
Estévez, criticó la forma de actuar del Ministerio de Interior y Policía, puntualizando que el despliegue de policías no es suficiente para reducir la delincuencia.
“Esta militarización de San Cristóbal no es una solución a largo plazo”, expresó el dirigente comunitario. Además, manifestó una lista de medidas que la Policía y los organismos de seguridad deberían adoptar para combatir los robos y atracos.
Esas acciones abarcan la petición de 40 cámaras de seguridad, presencia policial permanente en calles, aumentar el patrullaje en zonas de alto riesgo en horas de la noche.
































