Melissa irrumpió en Jamaica este martes por la tarde como un huracán de categoría 5, con vientos sostenidos de casi 300 km/h, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC en sus siglas en inglés), que informó que, tras atravesar la isla, el fenómeno se debilitó a categoría 3.
Más de un tercio de la población se encuentra sin electricidad, hospitales resultaron dañados y carreteras permanecen bloqueadas. Se espera que el huracán, todavía con potencial devastador pese a perder algo de fuerza, llegue a la República de Cuba la madrugada de este miércoles.
Según los organismos de protección civil de la zona del Caribe el fenómeno atmosférico ha dejado al menos 9 muertos, distribuidos 3 en Jamaica, 3 en Haití, dos en República Dominicana y uno en Ciudad Panamá.
Cubanos se preparan
Tras su paso por Jamaica, Melissa giró hacia el noreste y se dirige al extremo oriental de Cuba, donde se espera que toque tierra como huracán categoría 3. El Instituto de Meteorología (Insmet), prevé vientos sostenidos de más de 200 km/h y lluvias de hasta 450 mm.
En seis provincias del oriente cubano cerca de 650.000 personas están puestas en alerta para evacuación o protección, según anuncios del gobierno.
El presidente Miguel Díaz-Canel advirtió sobre la magnitud de la tormenta, instando a la población a permanecer en refugios y respetar las medidas de seguridad.
Varias centrales termoeléctricas fueron detenidas como medida preventiva y el transporte público terrestre, marítimo y aéreo ha sido suspendido. Las autoridades internacionales, incluyendo la ONU y China, movilizaron ayuda humanitaria lista para ser distribuida.
Expertos advierten que Melissa podría convertirse en la tormenta más severa de la historia reciente del Caribe, en particular para Jamaica, desde que se tienen registros en 1851.
































