Los primeros informes del potente terremoto 6,0 en Afganistan, indican una pérdida significativa de vidas, incluyendo muchos niños y niñas, con cientos de fallecidos y miles de heridos, además de una destrucción generalizada de viviendas e infraestructuras.
Se recuerda que un potente terremoto, magnitud 6,0 sacudió el Este de Afganistán este domingo 31 de agosto de 2025, con epicentro cerca de Jalalabad, en la provincia de Nangarhar.
Los equipos de UNICEF ya están sobre el terreno en las zonas afectadas, trabajando estrechamente con socios locales y agencias de la ONU para responder rápidamente a las necesidades urgentes.
«Nuestra respuesta se centra en atender las necesidades urgentes en materia de salud, agua potable, saneamiento, nutrición, protección infantil, alojamiento temporal y apoyo psicosocial para garantizar que los niños y sus familias reciban asistencia vital lo antes posible», indica.
En ese sentido, el organismo informó sobre el envío de suministros de emergencia esenciales: medicamentos, artículos de higiene (jabón, detergente, toallas, compresas y cubos de agua), ropa de abrigo, zapatos y mantas, utensilios de cocina, así como tiendas de campaña y lonas para las familias que han perdido sus hogares.
Niños y niñas afganos ya se enfrentaban a una de las crisis humanitarias más graves del mundo, pero ahora el terremoto arrebata sus hogares, su seguridad y a sus seres queridos, lo que aumenta aún más la necesidad de atención y protección de los niños, por lo que UNICEF y sus aliados se encuentran sobre el terreno, pero se necesita ayuda urgente hoy.
































