Benny Rodríguez
El Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, Colombia, Monseñor Hugo Alberto Torres Marín, afirmó que su nación parece un “país sin esperanza”.
El prelado católica se refirió sobre el tema tras ser preguntado por el caso del senador y aspirante presidencial, Miguel Uribe Turbay, quien falleció este lunes tras recibir un impacto de bala en un acto político de campaña en Bogotá, capital de Colombia.
Monseñor Torres Marín, abordado en exclusiva por #LaLupadelSur, al término de una misa en la Catedral Nuestra Señora del Rosario para agradecer por la entrega de 20 viviendas a igual número de familias en condición de vulnerabilidad, gestionadas por el obispo de la Diócesis de Barahona, monseñor Andrés N. Romero Cárdenas con Fundepaz, una entidad católica con sede en Nueva York.
Se recuerda que Monseñor Torres Marín, previo a su designación como Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, por el fallecido papa Francisco, era Obispo de Apartadó (Colombia).
“Colombia parece un país sin esperanza. La paz total cada vez más se hace más compleja y se alejan las posibilidades de que sea una realidad, porque los grupos armados, al margen de la ley, nunca han querido ceder en sus posturas, aunque el gobierno ha hecho todo lo posible por el dialogo”, expuso.
Consideró que mientras no se depongan las armas, se registre un cese al fuego, mientras no hable con la verdad, consideró muy difícil poder acordar alguna intención real para promover la paz.
“Sin embargo, la esperanza es lo único que no se pierde y el gobierno sigue buscando caminos para lograrlo”, dijo el Arzobispo colombiano al ser abordado por este medio.
Además, cree que Colombia parece un país con muchos problemas, con muchas divisiones de clases, mucha inequidad, mucha confrontación política y un país que está muy polarizado, por lo que –dijo- se espera surjan buenos candidatos (con miras a las elecciones), los cuales logren unificar toda la divergencia de pensamiento político.
También, apostó en seguir esperando a que el actual Gobierno, encabezado por el presidente Gustavo Petro, concluya su gestión gubernamental, haciendo las obras con las cuales se comprometió para lograr el cambio en el país.
Sin embargo, el Arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, consideró que las actuales autoridades gubernamentales lograr eso, todavía lo tienen muy lejos de hacer realidad las promesas de cambio.
No perdemos la esperanza
De igual modo, el líder católico colombiano, dijo que en Colombia la sociedad no pierde la esperanza, aunque la situación parece compleja, “pero la esperanza es lo último que se pierde”.
Preguntado sobre sí hay alguna intención desde el gobierno de Petro a una solución de esos problemas viejos de violencia para superarlos definitivamente, dijo que el presidente, desde su posición como candidato, siempre ha abogado para que los más pobres tengan los recursos del Estado para salir de su condición de pobreza.
“….pero la corrupción les ha pasado factura y no se han podido lograr todos los objetivos de ese cambio social y muchos que tienen los bienes de poder, los dineros, tampoco han hecho lo posible para que retornen los impuestos. Esos recursos, puedan llegar a las personas débiles”, expuso.
Condena a Uribe
Sobre la condena de 12 años de prisión domiciliaria inmediata, contra el expresidente Álvaro Uribe, luego de una larga batalla judicial, al ser declarado culpable de soborno de testigos en actuación penal y fraude procesal, Monseñor Torres Marín, dijo que él respeta todas las decisiones de la justicia.
Sin embargo, cree que detrás de la condena contra el expresidente Uribe, de 73, luego de haber pasado tres gobiernos, detrás de esta decisión “hay una postura política”.
“Y espero también que todos aquellos que han hecho imposible que este gobierno pueda lograr sus objetivos también, sean juzgados y condenados, porque la corrupción que ha habido con los fiscales de este gobierno ha sido también muy desastroso”, dijo.
La violencia en Colombia: un problema estructural
La violencia en Colombia es un problema viejo y estructural, que data de más de 50 años y se pensó que con la firma del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP, rubricado el 24 de noviembre de 2016, marcaba el fin del conflicto armado.
Previo al magnicidio del senador y aspirante presidencial, Uribe Turbay, de 39 años, en las distintas regiones colombianas se producen asesinados selectivo de líderes sociales, así de quienes están de acuerdo con la firma de la paz.



























