Al menos 1.373 palestinos han sido asesinados mientras buscaban comida, la mayoría por el Ejército israelí, entre el 27 de mayo y el 21 de julio en la zona de Gaza.
El hecho de que las fuerzas israelíes abran fuego sistemáticamente contra palestinos hambrientos constituye crímenes de guerra, ha afirmado Human Rights, en un comunicado sobre estos nuevos hechos.
Afirma que los Estados deben presionar a las autoridades israelíes para que detengan de inmediato el uso de fuerza letal para controlar multitudes contra civiles palestinos, levanten las amplias restricciones ilegales de Israel al ingreso de ayuda, y para que Estados Unidos e Israel suspendan este sistema de distribución defectuoso.
































