Bella Carolina Lucas
En lo que llamo un golpe de realidad —una pérdida dolorosa y una inesperada removida de heridas aún no cicatrizadas, físicas y emocionales— ella entendió algo fundamental: que el futuro que tanto planeamos no siempre es certero. Una nube de lo inesperado puede nublar el panorama en un instante.
Y fue así como llegó a una conclusión profunda: la mejor forma de cuidar su futuro y redimir su pasado era enfocarse en el hoy.
Hoy es el día para tomar decisiones sabias. Hoy toca amar, poner límites, elegir lo bueno y lo que te hace bien. Hoy es el momento de cuidar tu salud, de dar lo mejor de ti en el lugar donde estás, ya sea que lo hayas elegido o que la vida te haya llevado allí. Solo así, viviendo plenamente el presente, se construye un mejor mañana y se honra el pasado.
Durante mucho tiempo, solía repetirse frases como: “cuando lo tenga”, “cuando lo logre”, “cuando tenga más”. Pero en esa constante espera por un futuro ideal, dejaba pasar la hermosa oportunidad del presente.
Como escribe John C. Maxwell en su libro Las 3 decisiones que toman las personas exitosas, el éxito es un viaje, no un destino. Y si es un viaje, cada día cuenta. A veces, ese futuro que tanto anhelamos puede no llegar… por eso, vivir un día a la vez no es vivir irresponsablemente, como si no existiera el mañana.
Vivir un día a la vez es cumplir con tu cuota diaria de compromiso contigo mismo y con los demás. Es comprender que el éxito no es producto del azar, sino la suma de pequeñas acciones repetidas día tras día. Si dejas pasar el día de hoy, estás restándole valor a esa suma. Estás invalidando el resultado.
Así que elige hoy.
Por ti. Por los tuyos.
Exprésate con amor. Mejora tu vida. Hazte responsable hoy de lo que será tu mañana.
Lo que pasó, quedó atrás. Y para llegar lejos —sin agotarse— es imprescindible viajar ligero. Un corazón cargado de rencores, injusticias no resueltas o sueños rotos no nos permite disfrutar lo bueno que ya está ocurriendo. Tampoco nos deja avanzar hacia lo mejor que aún está por venir.
Recuerda: eres el capitán de tu barco, el arquitecto de tu destino.
Vive un día a la vez, pero haz que cada día cuente.
Un día a la vez, todos los días
En lo que llamo un golpe de realidad —una pérdida dolorosa y una inesperada removida de heridas aún no cicatrizadas, físicas y emocionales— ella entendió algo fundamental: que el futuro que tanto planeamos no siempre es certero. Una nube de lo inesperado puede nublar el panorama en un instante.
Y fue así como llegó a una conclusión profunda: la mejor forma de cuidar su futuro y redimir su pasado era enfocarse en el hoy.
Hoy es el día para tomar decisiones sabias. Hoy toca amar, poner límites, elegir lo bueno y lo que te hace bien. Hoy es el momento de cuidar tu salud, de dar lo mejor de ti en el lugar donde estás, ya sea que lo hayas elegido o que la vida te haya llevado allí. Solo así, viviendo plenamente el presente, se construye un mejor mañana y se honra el pasado.
Durante mucho tiempo, solía repetirse frases como: “cuando lo tenga”, “cuando lo logre”, “cuando tenga más”. Pero en esa constante espera por un futuro ideal, dejaba pasar la hermosa oportunidad del presente.
Como escribe John C. Maxwell en su libro Las 3 decisiones que toman las personas exitosas, el éxito es un viaje, no un destino. Y si es un viaje, cada día cuenta. A veces, ese futuro que tanto anhelamos puede no llegar… por eso, vivir un día a la vez no es vivir irresponsablemente, como si no existiera el mañana.
Vivir un día a la vez es cumplir con tu cuota diaria de compromiso contigo mismo y con los demás. Es comprender que el éxito no es producto del azar, sino la suma de pequeñas acciones repetidas día tras día. Si dejas pasar el día de hoy, estás restándole valor a esa suma. Estás invalidando el resultado.
Así que elige hoy.
Por ti. Por los tuyos.
Exprésate con amor. Mejora tu vida. Hazte responsable hoy de lo que será tu mañana.
Lo que pasó, quedó atrás. Y para llegar lejos —sin agotarse— es imprescindible viajar ligero. Un corazón cargado de rencores, injusticias no resueltas o sueños rotos no nos permite disfrutar lo bueno que ya está ocurriendo. Tampoco nos deja avanzar hacia lo mejor que aún está por venir.
Recuerda: eres el capitán de tu barco, el arquitecto de tu destino.
Vive un día a la vez, pero haz que cada día cuente.
Autora: escritora
El presente es el punto de partida para sanar el pasado y honrar el futuro.



























