El gobierno federal anunció este lunes que impondrá un arancel de hasta un 17% a la mayoría de los tomates frescos mexicanos, luego de fracasar las negociaciones dentro del Acuerdo de Suspensión del Tomate, suscrito entre EEUU y México, para evitar prácticas comerciales desleales en el cultivo.
El Departamento de Comercio declaró a finales del pasado abril que se retiraba de un acuerdo firmado con México en 2019 para resolver las acusaciones de que el país exportaba tomates a Estados Unidos a precios artificialmente bajos, una práctica conocida como ‘dumping’.
Como parte del acuerdo, México tenía que vender sus tomates a un precio mínimo y cumplir con otras reglas. Desde entonces, el pacto ha estado sujeto a revisiones periódicas, pero ambas partes siempre alcanzaban un acuerdo para evitar la implementación de aranceles.
Los defensores de la medida aseguran que ayudará a reconstruir la disminuida industria estadounidense del tomate, mientras que sus críticos afirman que la transporte del tomate mexicano a EEUU genera miles de empleos y miles de millones de dólares en ganancias.































