Tres nuevos niños y niñas se suman a la larga lista del «ejército de huérfanos» de la violencia machista, tras la muerte a tiros de una mujer, junto a su progenitora por un oficial del Ejército de la República Dominicana (ERD), quien luego se suicidó, en un hecho registrado en el Mejoramiento Social, sector María Auxiliadora, Distrito Nacional.
Es una hembra y dos varones, con edades que oscilan entre los 16, 8 y 4 años de edad, respectivamente, los cuales quedan sin sus padres ni su abuela, luego que el papá de 2 de ellos -capitán retirado del ERD- quitarle la vida a su progenitora, matar a su suegra y de paso quitarse la vida él también.
Elaina Erenia Galarza Cabrera, de 35 años de edad, deja a sus 3 niños «sin ella y sin él»: una adolescente de 16 años, quie está ahora en casa de su padre biológico, otros 2 de 4 y 8, respectivamente, en tutela de un hermano del capitán asesino.
El hecho se registró próximo a las 8:00 de la noche de este martes en la calle Logia Trinitaria (antigua dos), sector Mejoramiento Social -parte del sector María Auxiliadora- en el Distrito Nacional, cuando Elaina dormía junto a su madre Beatriz Cabrera Reyes de 65 años de edad, en su vivienda y el capitán del ERD, Samuel Mora Alcántara de 49, acudió a la casa, provocando la tregedia.
Una vez cometió el hecho, Alcántara huyó y, posteriormente, se quitó la vida, suicidándose en el baño de su residencia, ubicada en el sector Sabana Perdida, Santo Domingo Norte. Familiares de las víctimas, afirman que el exmilitar constantemente vigilaba a su expareja, buscando reconciliarse con ella.
“Él llegó y dejó a los niños por ahí, dio la vuelta y en un segundo hizo eso y se fue de una vez. Yo estaba en mi casa hasta que escuché esa balacera y salí corriendo llorando y cuando vine me dijeron lo que pasó”, contó Francia Cabrera, afirmando que el victimario tenía dos años separados y este se mantenía al acecho.
Cabrera, quien es primera hermana de Beatriz, dijo que la excusa utilizada por el oficial para irrumpir en la vivienda fue llevarse a sus dos hijos menores de edad para pasar tiempo con ellos.
“Ella estaba en la casa porque dijo que quería ver a su mamá y él la amenazó con hacerle daño cuando lo dejó y ella dijo que no volvía más”, mencionó Felia Almonte, vecina de las fallecidas.
El hombre realizó siete disparos a las víctimas y dos de estos les cegaron la vida. Las mujeres fueron llevadas al hospital Moscoso Puello, donde fallecieron por la gravedad de las heridas de bala recibidas.
































