Al menos 102 dominicanos, llegaron a la República Dominicana, deportados este martes desde los Estados Unidos, luego de cumplir condenas o enfrentar procesos judiciales por delitos federales, principalmente relacionados con violación a las leyes migratorias, venta de drogas, robos, falsificación de documentos oficiales y otros delitos mayores.
El grupo, integrado por 90 hombres y 12 mujeres, arribó al país en un vuelo comercial contratado especialmente para traer a nuestros compatriotas, desde el estado de Luisiana.
El avión que los trajo aterrizó en horas de la tarde de este martes en la rampa noroeste del Aeropuerto Internacional Las Américas, a los cuales esperaba un amplio dispositivo de seguridad, coordinado por agentes de la Dirección General de Migración (DGM), Policía, Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), así como otros organismos de inteligencia del Estado.
Según las autoridades aeroportuarias, algunos de los repatriados fueron detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en redadas migratorias, mientras que otros cumplieron sentencias en distintas cárceles estadounidenses por delitos mayores.
De inmediato fueron trasladados, bajo estrictas medidas de seguridad, al Centro de Acogida Vacacional de Haina, donde serán sometidos a un proceso de identificación, evaluación psicológica y orientación para su eventual reintegración social.
Este centro sirve -también- como plataforma para detectar reincidencias delictivas o posibles amenazas a la seguridad local y para establecer si antes de su salida habían cometido alguno tipo de delito en la República Dominicana.
Con este nuevo grupo, el número de dominicanos deportados desde Estados Unidos en lo que va del año supera ya según datos preliminares los 1,100, en un contexto marcado por una política migratoria cada vez más restrictiva implementada por la administración del presidente Donald Trump.
Bajo esta nueva estrategia migratoria, el gobierno estadounidense ha intensificado los controles fronterizos, las redadas del ICE, y ha endurecido los procesos para acceder a visas, asilo político y estatus migratorio legal.
Muchos de los dominicanos deportados en los últimos meses habrían ingresado al territorio estadounidense por la frontera sur con México, un trayecto cada vez más riesgoso y fuertemente vigilado por las autoridades estadounidenses tras la llegada al poder del presidente Donald Trump.
Aunque el Gobierno dominicano afirma estar desarrollando programas de apoyo y orientación para los repatriados, funcionarios reconocen los retos que implica el retorno de cientos de ciudadanos con antecedentes penales.
































