Durante la misa por el día de las Comunicaciones Sociales el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Ramón Benito Ángeles, invitó a reflexionar sobre purificar la comunicación de la agresividad en las informaciones y no usarla como puñal para exponer noticias falsas destinadas a provocar y herir a los demás.
Al leer el mensaje de reflexión del Papa Francisco para la 59.ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, definió como urgente desarmar la comunicación, principalmente a través de los sistemas digitales, donde las guerras verbales amenazan con prevalecer el paradigma de la competencia, de la contraposición, de la voluntad de dominio y posesión, así como de manipulación de la opinión pública.
Ve, también, como preocupante cómo la dispersión programada de la atención a través de los sistemas digitales modifica la percepción de la realidad lacerando la capacidad de trabajar juntos por el bien común, “de escucharnos y de comprender las razones del otro”.
Recordó que la iglesia debe ser vehículo del evangelio, una comunicación que construya puentes, sane heridas y difunda una auténtica cultura del cuidado, «porque todos los cristianos de Tierra Santa, sacerdotes, jóvenes, periodistas, padres y estudiantes tienen voces que importan en una tierra donde cada palabra resuena en los corazones y en una región a menudo sumida en la desesperación».
“Hoy en día, con mucha frecuencia la comunicación no genera esperanza, sino miedo y desesperación, prejuicio y rencor, fanatismo e incluso odio. Muchas veces se simplifica la realidad para suscitar reacciones instintivas”, expresó.
Ángeles llamó a la sociedad intentar practicar una comunicación que sepa sanar las heridas de nuestra humanidad, ser mansos y no olvidar nunca el rostro del otro, hablar al corazón de las mujeres y los hombres a cuyo servicio está dirigido su trabajo y no permitir que las reacciones instintivas guíen la comunicación.
En la misa de acción de gracias en la Catedral Primada de América reiteró que el Jubileo de la esperanza debe ser una oportunidad para renovar la manera de comunicar y de comunicarnos en familia, en las redes sociales y en la vida cotidiana.
“Rezo por todos los que, con pasión y entrega, trabajan en el mundo de la comunicación”, puntualizó Angeles.
































